viernes, 28 de agosto de 2015

110 ANIVERSARIO ESCUELA PRIMARIA N° 167 "Maestro Mercado" - Ex. Escuela Nac. N° 4






100 años de la Escuela 167 de Picún Leufú 
                    
El paraje tiene mucha historia, pues figura en el libro y mapa del jesuita inglés Tomás Falkner (1774), que lo cita como “Pichi Picuntu Leuvu, esto es, el río Chico del Norte” y “Pichi Picun” en el mapa. Exploradores y científicos pasaron por el lugar y en el “Campamento en marcha, Picún-Leufú, diciembre 1º de 1882” el coronel Enrique Godoy dejó al alférez López instrucciones para levantar el fortín: “pondrá especial cuidado en la construcción del fortín y corral para completa seguridad de su destacamento y animales de servicio”. Luego se transformó en Cabo Alarcón, a diez kilómetros, donde fueron radicándose colonos.
Del libro histórico de la escuela surge que “el entonces director de la Escuela Nº 4, Ernesto Sosa, deja asentado “que esta escuela es producto de la gira por el desierto de mil leguas efectuada en 1904 por el señor Raúl Díaz, inspector general de Escuelas de territorios y colonias”. Cuenta también “que a principios de 1905 abrió sus puertas en un rancho que hizo construir la señora Antonia de Churrarin y su director fue el señor Enrique Pérez Petit, oriental y con título de aquel país”. Pérez Petit educó a una veintena de niños y su actuación en el establecimiento duró hasta 1908, trasladándose a la escuela de Cabo Alarcón. Luego, la docente Bernarda Ojeda no pudo hacerse cargo de la escuela-rancho porque había sido destruida por un incendio.
En un rancho de siete por tres metros que facilitara la vecina Juana de Zalazar a una legua del río Limay y que eligiera el inspector seccional Gregorio Lucero, comienza la segunda etapa de la escuela y aparece en escena el docente catamarqueño Luis Beltrán Mercado como director, nacido por 1884 y que luego de unos meses en la escuela de Cabo Alarcón -para la cual había sido nombrado- tuvo que acceder al telegrama del inspector Lucero: “Deseando formar verdadera Escuela Colonia Picún-Leufú, ruégole acepte su traslado”.
A los pocos meses Beltrán Mercado mudó la escuela, “allí el Sr. Mercado levantó una casa de piedra y adobes, plantó álamos y a la vez agregó una chacra de cuatro o cinco hectáreas de tierra”.
El catamarqueño comenzó a tomarle cariño a la nueva tierra, un trasplante humano a la Patagonia y a lugar aislado, con la cercana rastrillada aborigen que luego fue delineándose en precaria huella para carros y jinetes y que hoy es la ruta nacional 237. Por el este, el Limay bravo e indomable hasta que llegaron las compuertas. Fiestas patrias fervorosas y galleta de campo -a veces traída de Neuquén- con mate cocido para los alumnos, único alimento. Un manuscrito de Domingo Altasierra, ex agente jubilado de la policía territorial y poblador del lugar desde 1910, certificó que “Don Luis Beltrán Mercado es poblador del campo que se llamaba Esquina Nueva o de Villa Abrille, lotes 31 y 32 de la Sección VIII del Depto Picún Leufú, desde el año 1909 y que con mi finado padre (José) en el año 1912 le construimos una casa de piedra y barro de 6 mts de largo por tres cincuenta cmts de ancho y dos 90 cmts de alto contigua y pegada al oeste de dos piezas de adobe que ya existían de habitaciones del Sr. Mercado. Que me consta que allí funcionaba también la Escuela Nº 4 y que hoy está en poder del vecino Don Alberto Astigarraga” (sic). Eran tiempos de ranchos de adobe, “chorizo” sobre armazón de troncos y varillas.
Al poco tiempo de iniciar su labor en la Escuela Nº 4, el inspector general de Escuelas de los Territorios Nacionales Raúl B. Díaz en julio de 1909 lo alaga docentemente: “Los esfuerzos que Ud. ha hecho para allanar las dificultades inherentes a la instalación y marcha regular de la escuela lo hacen a Ud. acreedor a la consideración especial de esta Inspección. Así es y así debe ser el maestro en doble desierto geográfico social, constructor, fuerte de cuerpo y alma, fervoroso en el ideal, envuelto en doble llama, una que levanta desde el fondo de su alma y otra que baja hacia él desde el cielo y la Patria. Nadie ni nada lo detiene. Es el que triunfa”.
Beltrán Mercado compró un campo de 61 hectáreas en 1932 y otro de 288 en 1933 y donó la manzana 14 al Consejo Nacional de Educación. Se lo considera el fundador del pueblo Picún Leufú, dado que tuvo a su cargo, con el agrimensor Onofre N. Quaini, el trazado de la planta urbana en manzanas, lotes y calles. Además donó terrenos para la comisaría, iglesia y Juzgado de Paz, sala de primeros auxilios y correo. El docente catamarqueño que algunos nombraban como “El loco de Picún” logró el decreto nacional Nº 79.488 del 12 de diciembre de 1940 que firmaron Castillo -a cargo de la presidencia de la Nación- y el ministro M. J. Culacciati, expresando: “Art. 1-Apruébase la fundación de un pueblo que se llamará Picún Leufú, efectuado por don Luis Beltrán Mercado en tierras de su propiedad, situado entre los lotes 32 de la Sección VIII y dos de la Sección XVII”. En el mismo decreto se aceptó la donación de varias manzanas de terreno.
Durante más de veinte años estuvo Beltrán Mercado en la Escuela Nº 4 de Picún Leufú y en 1927 fue ascendido a director elemental, pasando a la escuela superior de General Roca (Río Negro), cargo al que renunció al año siguiente trasladándose a la Capital Federal, donde luego de ejercer un tiempo se jubiló. En sus “Memorias” manuscritas citadas por su hijo también docente en la misma escuela, Abel U. Mercado, en libro dedicado a su vida, recuerda a los treinta y dos alumnos que su padre tuvo por 1908, y entre ellos a Demetrio Dávila; Alejandrino Solís; Félix Saes; Juan Altamira; Gonzalo Ruperto; Miguel y Celestino Barrera; Artemio Vera; Florentino, Juana y Julio Sánchez; Ceferino Gutiérrez; Luis, Antonio y Lalo Seguel; Esteban Martínez; Alberto y Pedro Astigarraga; Adrián Zúñiga; Lisandro, Felipe y Manuel Zapata; “Margarita Seguel casada con Sanhueza”; Roberto Chávez; Bautista Sáez; Cipriano Zúñiga; Enésimo y Leonel con apellidos ilegibles. Y como dato llamativo, en el mismo escrito Beltrán Mercado intercaló: “Vera me dio semilla de culen, planta originaria de Chile”.
Aquella Escuela Primaria Nº 4 de Picún Leufú es la hoy Escuela Cabecera Nº 167, y como todavía no se encontraron día y mes precisos de fundación, el cuerpo docente actual,que encabeza la directora María Inés Grosso, decidió que el 9 de setiembre de 2005 sea el día centenario de aquella escuela-rancho de Picún Leufú que se le animó a la educación neuquina con rumor del Limay y el no lejano polvo de la rastrillada aborigen. Hector  Perez Morando
fuente: Diario Rio Negro .
 

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